Friday, July 19, 2019

La Biblia y la Ciencia

abril 22, 2010 por  
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La Biblia y la CienciaNo es posible que la Biblia y la ciencia sean ambas verdad», me aseguró un amigo. «Mientras más leo la Biblia, más arcaica me parece».

Eso fue hace muchos años y no sabía cómo responderle. Actualmente sé que hay importantes evidencias científicas que confirman la confiabilidad de la Biblia. En un artículo titulado «Un científico enfrenta una crisis», James C. Hefley cuenta la experiencia de Howard A. Kelly.! El Dr. Kelly, cirujano y profesor de cirugía de la Universidad Johns Hopkins, durante la década de 1930 a 1940, experimentó una crisis personal con respecto al método de interpretación de la Biblia llamado «alta crítica». La alta crítica sostiene que la Biblia es simplemente un libro de invención humana, que sus profecías fueron escritas después de ocurridos los eventos y que sus historias de milagros son meros relatos del folclor hebreo.

El DI. Kelly decidió descubrir directamente en la Biblia lo que ella tenía que decir acerca de sí misma. Aprendió que desde el Génesis hasta el Apocalipsis, la Biblia asegura ser el mensaje personal de Dios para sus hijos. Así que aceptó la Biblia como el «libro de texto» de la fe cristiana, de la misma manera como lo hacía con los escritos de literatura médica y sus libros de texto de medicina.2 Finalmente se sometió al llamado de Jesús a la obediencia: «El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta» (Juan 7: 17). A partir de aquel estudio llegó a la conclusión de que la Biblia debe ser aceptada por fe como la Palabra inspirada de Dios, diferente de cualquier otro libro humano. El DI. Kelly llegó a ser reconocido tanto por su compromiso personal con las Escrituras, como por su impresionante testificación dentro de la comunidad científica. Cuando enfrentó una crisis de fe, examinó su fe más detenidamente y salió de la crisis más fortalecido que nunca.

Han pasado más de siete décadas desde que el Dr. Kelly descubrió que la Biblia es confiable. Desde entonces, el método científico ha llegado a convertirse casi en el dios de nuestra era. ¿Podemos aceptar todavía la Biblia como fundamento de nuestra vida, no solo espiritual, sino también intelectualmente? Gracias a Dios, numerosos descubrimientos científicos recientes muestran que las contradicciones entre las Escrituras y la ciencia son, frecuentemente, resultado de la especulación. Cuando no se puede armonizar la ciencia con las Escrituras, es porque tenemos «una comprensión imperfecta, de la ciencia o de la revelación […], pero cuando se entienden correctamente, se las nota en perfecta armonía».  En este capítulo vamos a examinar varios importantes pasajes bíblicos a la luz de descubrimientos científicos modernos que muestran que la Biblia y la ciencia son compatibles.

Pergaminos Mesopotanios narran de un diluvioEvidencia arqueológica de un diluvio mundial

 Muchas personas en la actualidad cuestionan la realidad de un diluvio de proporciones mundiales. Eso significa que cuestionan la veracidad de la Biblia. Sin embargo, varias disciplinas intelectuales, como la arqueología, proporcionan evidencias importantes en apoyo de un diluvio de carácter global. Por ejemplo, un antiguo relato mesopotámico descubierto por arqueólogos muestra numerosas similitudes con el relato del diluvio mencionado en la Biblia, sugiriendo con ello un recuerdo persistente de un acontecimiento muy antiguo. Consideremos los siguientes puntos:

• El relato habla de alguien que sobrevivió a un diluvio universal.
• El diluvio era un juicio divino contra la humanidad.
• La deidad le ordenó al héroe de la historia que construyera un barco y abandonara sus posesiones para poder salvar su vida.
• La deidad le ordenó que metiera animales y a su familia dentro del barco.
• La deidad le dio las medidas del barco.
• El héroe de la historia obedeció y recibió un mensaje que debía entregar a sus conciudadanos.
• La deidad le dijo al héroe de la historia que entrara al barco. ./ Una aterradora tormenta de incesante lluvia causó el diluvio. .
• El barco se posó encima de una montaña después de que bajó el nivel de las aguas.
• El héroe envió aves para investigar si la tierra ya se había secado.
• Después de desembarcar, el héroe ofreció un sacrificio.
• La deidad aceptó favorablemente el sacrificio. 

Y el relato mesopotámico es solamente una entre muchas historias antiguas sobre el diluvio. De acuerdo con Russell Chandler, autor del libro Doomsday: The End of the World, a View Through Time [Día del juicio final: El fin del mundo, una mirada a través del tiempo], existen «alrededor de doscientas versiones de la historia del diluvio relatadas y vueltas a relatar a través de las edades […]. Se han encontrado relatos del diluvio en cada región y entre casi todas las naciones y las tribus del mundo. Aunque los eruditos […] difieren en cuanto a su explicación, la más sencilla es que hubo realmente tal diluvio».

Evidencias de un diluvio globalEvidencia geológica de un diluvio mundial

• Existe cierta evidencia física que muestra que pudo haber ocurrido en el pasado un diluvio de proporciones mundiales.
• La gran abundancia y amplia distribución de depósitos marinos en los continentes es consistente con la historia del diluvio global relatada en Génesis.
• Los depósitos de sedimento con fósiles terrestres esparcidos en forma amplia en los continentes, es evidencia de alguna clase de actividad catastrófica.
• El entierro rápido y sin muestras de descomposición notable, constituye una evidencia extraordinaria de la acción de un rápido movimiento de las aguas y de una inundación.
• Los extensos yacimientos de carbón y el producto resultante de materia orgánica transformada a través de tremenda presión, atestigua acerca de grandes cantidades de cosas una vez vivientes que quedaron sepultadas. Una de las causas más probables de tales depósitos de carbón es un diluvio global. 

La Biblia y la Ciencia - AstronomíaAstronomía

Los escritores de la Biblia mencionan, con frecuencia y con un profundo sentido de asombro, la belleza y majestad del cielo estrellado. Dijo el salmista: «Los cielos cuentan la gloria de Dios» (Sal. 19: 1). Y Jeremías declara que «no puede ser contado el ejército del cielo» (Jer. 33: 22).

Los antiguos que observaron el firmamento a simple vista, sin ayuda de telescopios, trataron de contar las estrellas, y las cifras resultantes varían. Ptolomeo catalogó mil cincuenta y seis estrellas, Tycho Brahe solo fue capaz de sentar en lista setecientos setenta y siete estrellas, mientras que Kepler dijo que había mil cinco. Antes de la invención del telescopio en el siglo XVII, algunos creían que el universo tenía 5.119 estrellas. Sabemos ahora que muy frecuentemente, lo que pensaron que eran estrellas individuales, eran, de hecho, galaxias enteras e, incluso conjuntos de estrellas.

El telescopio del Monte Palomar cuenta con un lente reflector de quinientos ocho centímetros que ha podido revelar la presencia de doscientos mil millones de estrellas. Un astrónomo dijo: «Con el enorme reflector Hale de quinientos ocho centímetros del Monte Palomar, el telescopio óptico más grande del mundo, uno puede ver hasta un millón de galaxias solamente dentro del recuadro de la Osa Mayor». Los telescopios orbitales, como el Hubble Space, así como los de rayos X y radiotelescopios, han detectado muchas más estrellas.

Ningún ser humano puede decir con seguridad cuántas estrellas existen, pero Dios sí. De hecho, la Biblia dice que Dios le ha puesto nombre a cada una de ellas. «Él cuenta el número de las estrellas; a todas ellas llama por sus nombres» (Sal. 147: 4). De la misma manera que Adán les puso nombre a los animales de acuerdo con sus características distintivas (Gén. 2: 19,20), Dios les ha puesto nombre a las estrellas.

La Biblia y la Ciencia - GeofísicaGeofísica

Sabemos bien, por la evidencia científica, que la tierra es redonda. Sin embargo, durante siglos, los críticos de la Biblia dijeron que sus autores la presentaron como un cuerpo plano y estacionario: un planeta con cuatro esquinas, tal vez descansando sobre columnas gigantes, con el sol, la luna y las estrellas recorriendo diariamente su órbita a través de la superficie de una gran esfera celeste. Tal cosmología fue, tal vez, el concepto de la iglesia medieval, influida fuertemente por las filosofías griega y romana; pero la Biblia nunca enseñó tal cosa. De hecho, las Escrituras estaban adelantadas a la ciencia moderna en relación con su concepto del tamaño, la forma, el apoyo y la rotación de la tierra. ¿Qué dice la Biblia acerca de la forma de nuestro mundo?

«Él está sentado sobre el círculo de la tierra» (1sa. 40: 22). ¿Cómo sabía esto el escritor de este pasaje de la Biblia? Y hablando de la sabiduría divina, dice la Escritura: «Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo» (Prov. 8: 27). La palabra «horizonte» encontrada [en algunas versiones] en este versículo y la palabra «círculo» en Isaías 40: 22 son traducciones del mismo término hebreo chuwg, expresión excelente de lo que representa un «círculo». Puede usarse también el término «esfera», pues, al parecer, no había otro término en el antiguo hebreo con este significado explícito (una esfera es simplemente la figura formada por un círculo que gira alrededor de su diámetro).

Muchos otros versículos muestran que la Biblia estaba muy adelante con respecto a los conocimientos científicos de otras épocas. Los siguientes son dos ejemplos de ello: 

• «Los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos (2 Pedo 3: 10). Sólo en años recientes los científicos han llegado a comprender que es posible una destrucción global a través de una fisión nuclear, aunque Dios puede, ciertamente, usar cualquier otro método cuando ponga el punto final ardiente a la historia de este mundo.

• «Él extiende el norte sobre vacío, cuelga la tierra sobre nada» (Job 26: 7). No fue sino hasta el año 1530 d.C., que Copérnico descubrió que la tierra estaba suspendida en el espacio. De hecho, el término hebreo utilizado es un tanto enfático. Significa «en nada de ninguna clase». La tierra no está sostenida por columnas, ni colgando de ningún cielo raso celestial. Es, más bien, la fuerza de gravedad la que la sostiene en órbita alrededor del sol.

La Biblia y la Ciencia - Salud PúblicaSalud públicaLa Biblia revela mucho con respecto a la salud pública. Los estudiantes de la Biblia hallaron en ella información relacionada con medidas sanitarias, nutrición y salud pública, mucho antes que los descubrimientos científicos modernos descubrieran lo mismo. Por ejemplo, la Biblia dice: «Porque la vida de toda carne es su sangre» (Lev. 17: 14), hecho comprobado en el año 1615 d.C., cuando William Harvey descubrió la función de la sangre en el cuerpo humano.

 Dios dio muchos mandamientos que enfatizan la salud física. Un ejemplo de ellos son las leyes de la salud encontradas en Levítico 11 y Deuteronomio 14. Estas leyes prohíben alimentarse de camellos, liebres, cerdos, perros, gatos, comadrejas, ratones y lagartos. La ciencia médica ha probado que evitar el consumo de la carne de tales animales, limita la incidencia de numerosas enfermedades. ID Considere, por ejemplo, lo que los científicos han descubierto acerca de la carne de puerco. Sabemos que, de todas las carnes, la de puerco es la que tiene mayor contenido de grasa. Una dieta muy alta en grasas obstruye las arterias y hace que la persona esté más propensa a un ataque al corazón. Y las enfermedades del corazón son la causa principal de muerte en los países más desarrollados.

Además del problema de la grasa, el Dr. McNaught, quien examinó carne de puerco en canal en las carnicerías de San Francisco, encontró que uno de cada cuatro cuerpos muertos de esos animales, tenía larvas vivas de triquina. Los síntomas de la invasión de estas larvas incluyen sangrado y dolor en los ojos, dolor muscular, erupciones en la piel y sangrado debajo de las uñas y en los pulmones. Tales síntomas pueden aparecer entre la cuarta y la octava semana después de que la persona consumió productos de puerco infestados. La mayor parte de los síntomas desaparecen aproximadamente en el tercer mes, aunque el dolor muscular y el cansancio persisten durante muchos meses.

Ciertamente, la Biblia se adelantó a la ciencia cuando nos aconsejó no consumir productos derivados del cerdo, por causa de su impacto negativo sobre la salud.

Las Escrituras establecen también pautas específicas con respecto a los animales marinos limpios e inmundos. «Esto comeréis de todas las criaturas que viven en las aguas: todos los que tienen aletas y escamas en las aguas del mar [ … ]. Pero todos los que no tienen aletas ni escamas [ … ], de su carne no comeréis» (Lev. 11: 9-11). ¿Tenemos alguna evidencia científica de que los peces «limpios» sean mejor que los peces «inmundos»?

Durante la Segunda Guerra Mundial, los pilotos navales estadounidenses que fueron derribados sobre las aguas del océano, no tuvieron más opción que sobrevivir de cualquier criatura marina que pudieran atrapar. Sin embargo, frecuentemente se enfermaban de gravedad. Por tal razón, el gobierno de los Estados Unidos contrató los servicios del biólogo marino, Dr. Bruce Halsted, para que indicara qué tipos de pescado podían consumir los pilotos para que no tuvieran problemas de salud. El Dr. Halsted elaboró un grueso manual que mostraba láminas de animales marinos que era prudente consumir y de los que no debían comerse. Dijo también: «Si usted pierde este manual, recuerde lo siguiente: si tienen aletas y escamas, puede comerlos. Si no tienen aletas y escamas, por tratarse de cangrejos, langostas, camarones, ostras, almejas, etc., no los coma, porque tienen un alto grado de toxicidad».  Este biólogo marino del siglo XX repitió lo que la Palabra de Dios había dicho mucho antes.

La Biblia y la Ciencia - Salud MentalSalud mental

Otro ejemplo de hechos mencionados en la Biblia mucho antes de que la ciencia los descubriera, aparece en Proverbios 17: 22: «El corazón alegre constituye buen remedio; mas el espíritu triste seca los huesos» ¿Es en realidad cierto que un corazón alegre beneficia la salud?

Norman Cousins, el fallecido autor del libro Anatomy of an Illness as Perceived by the Patient [Anatomía de una enfermedad, tal como fue percibida por el paciente], editor de la revista Saturday Review por más de treinta años y profesor adjunto de psiquiatría y ciencias de comportamiento en la Universidad de California, en Los Ángeles, relató en ese libro su experiencia personal relacionada con una seria enfermedad inflamatoria. La piel de sus manos se tornó gruesa, tiesa y brillante. Tenía dificultades para mover los dedos y las extremidades y le costaba mucho esfuerzo cambiar de posición en la cama. Tenía, además, protuberancias en todo el cuerpo. Casi no podía abrir la boca.

Los médicos le prescribieron la dosis más alta posible de medicamentos para aliviar el dolor, además de sedantes, por cuya causa le brotó urticaria en todo el cuerpo. Sentía como si millones de hormigas venenosas le estuvieran picando la piel. Cierto día, Cousins le dijo a su médico: «Estoy realmente cansado de todos esos medicamentos y de sus efectos secundarios. Vaya dejar de tomarlos y me vaya alegrar a mí mismo». Así que se puso en contacto con Allen Funt, el productor del popular programa de televisión Candid Camera (Cámara escondida) y le pidió que le enviara algunas películas humorísticas y un proyector. Para su sorpresa, Cousins descubrió que diez minutos de genuinas carcajadas le aliviaban el dolor lo suficiente como para poder dormir al menos dos horas.

Después de ocho días, Cousins pudo mover los dedos pulgares sin experimentar dolor. Luego comenzaron a disminuir de tamaño las protuberancias en el cuello y la espalda. Con el tiempo se recuperó lo suficiente como para regresar a su trabajo de tiempo completo como editor de Saturday Review. Su movilidad fue mejorando año con año, hasta que fue capaz de jugar tennis y golf, montar a caballo, sostener una cámara con mano firme y tocar el piano.

La risa ejercita los pulmones y estimula el sistema circulatorio. Y así aumenta la cantidad de oxígeno que penetra en los pulmones.

En muchos sentidos, la risa vigorosa es como una caminata interna que acelera el ritmo del corazón, la respiración y la circulación. Después hará que disminuya el pulso y la presión sanguínea, y el tejido óseo se relajará.14 En algunos casos la risa genuina puede aliviar el dolor en forma más efectiva que la morfina. ¡Verdaderamente, la risa es una poderosa medicina!

La ciencia comprueba no solamente la bendición de un corazón alegre, sino también lo contrario. Dijo Salomón que «el espíritu triste seca los huesos» (Prov. 17: 22). Los estudios acerca del estilo de vida del siglo XX, realizados por los Drs. Belloc and Breslow, del Departamento de Salud Pública de Berkeley, California, afirman que la longevidad está estrechamente relacionada con la disposición alegre de una persona. En el estudio participaron seis mil novecientos veintiocho adultos, residentes de Alameda County, y los resultados mostraron que aquellos que se sentían generalmente infelices, tenían un porcentaje de defunciones cincuenta y siete por ciento más alto que aquellos que estaban generalmente felices.

Los alumnos de la Universidad Harvard participaron en un experimento. Contestaron un test muy amplio de personalidad, que medía su tolerancia, confianza y estima propia. Los investigadores tomaron una muestra de sangre, aislaron las células llamadas asesinas naturales porque destruyen las células peligrosas y las pusieron en contacto con células cancerosas. Después de cuatro horas, las células asesinas naturales de los alumnos que tenían una disposición positiva, destruyeron más células cancerosas que las de otro grupo con otro tipo de personalidad. Por otra parte, las células asesinas de los estudiantes que mostraban un alto grado de depresión y tendían al aislamiento y a la inadaptación, eran las menos activas en su labor de destruir las células cancerosas. 16 El estudio demuestra la verdad que encierran las palabras de Proverbios 3: 7, 8: «Teme a Jehová y apártate del mal; porque será medicina a tu cuerpo y refrigerio para tus huesos”.

La ciencia moderna ha demostrado que la médula ósea produce células de inmunidad.  Cuán interesante es el hecho de que la Biblia usa la analogía de los huesos como fuente de salud! Es verdaderamente cierto lo que la Biblia dijo hace mucho tiempo.

En años recientes se ha ido acumulando evidencia que prueba que el estado psicológico puede ciertamente afectar el biológico. Por ejemplo, hay estudios que han encontrado que la gente que sufre de depresión tiene un alto riesgo de sufrir de enfermedades del corazón y otros males. Otra investigación ha mostrado que las heridas tardan más en sanar en mujeres que cuidan de enfermos que sufren de la enfermedad de Alzheimer, en comparación con mujeres que no están sometidas a tanto estrés. Y se ha encontrado que las personas que sufren de estrés son más susceptibles a los resfriados y a la gripe, y presentan más síntomas severos cuando contraen esas enfermedades

Un estudio reciente, realizado por la Universidad de Wisconsin, indica que «la activación de las regiones cerebrales asociadas con emociones negativas pareciera debilitar la respuesta inmune de las personas hacia la vacuna contra la gripe».

Resumen

Podemos usar los principios científicos para guiar a la gente a confiar en la Biblia, porque ese «manual del usuario» dado por Dios, esa carta de amor científica para sus amados hijos, es superior a la ciencia.  Fuente

QUE ONDA!

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