Wednesday, December 12, 2018

El Barrio Encantado

julio 2, 2012 por  
Archivado bajo Artículos, Misterios

Durante la excavación en el patio trasero para construir una piscina, Sam y Judy Haney desenterraron dos cadáveres. Pero aquello fue sólo el principio de sus problemas. No pasó mucho tiempo antes de que el televisor reluciera incluso estando apagado; salían chispas de los relojes no conectados a la corriente, y los zapatos desaparecían y se encontraban más tarde encima de una de las tumbas del patio.

Se descubrió que la casa de los Haney, así como otras más fruto del desarrollo suburbano, se habían edificado encima de un cementerio del siglo XIX. Estas perturbaciones habían afectado también a otros inquilinos: las tazas y los vasos se rompían mientras estaban de pie en los estantes, los electrodomésticos dejaban de funcionar sin causa aparente y las luces y los grifos del agua se encendían y se abrían de una manera misteriosa. También comenzó a verse una aparición, conocida como Betty, y algunos residentes se asustaron y comenzaron a marcharse.

Alegando angustia mental y diabetes inducida por el estrés, los Haney pusieron un pleito de dos millones contra la inmobiliaria. El jurado recomendó llegar a un acuerdo por 142,000 dólares, pero el juez invalidó la decisión y no concedió nada a los Haney. No había existido negligencia por parte de la inmobiliaria, decretó el juez, pues no les había engañado de manera intencionada respecto a la presencia de las tumbas.

A continuación, los Haney se mudaron y no existe mención de que recurriesen la sentencia.

QUE ONDA!

Platicanos lo que piensas...
Ah y si quieres mostrar una foto con tu comentario, ve por un gravatar!